Vía bloqueada 1

El Comité Intergremial de Buenaventura (CIB) emitió un pronunciamiento en el que rechaza de forma categórica la persistencia de los bloqueos sobre el corredor vial que conecta al Distrito con el resto del país, advirtiendo que esta práctica agrava los problemas del territorio y pone en riesgo la seguridad económica, alimentaria y jurídica de toda la población.

 

La entidad señaló que lo que en algún momento fue una medida excepcional de presión se ha normalizado hasta convertirse en una amenaza recurrente contra la ciudad. Según el CIB, cada cierre genera pérdidas económicas, desabastecimiento y una crisis humanitaria que afecta directamente a pacientes, estudiantes y trabajadores, deteriorando además la competitividad del principal puerto del Pacífico colombiano.

 

La organización fue enfática en advertir que "cuando un grupo utiliza el bloqueo como herramienta de presión sistemática, no está ejerciendo un derecho: está causando un daño colectivo inaceptable", y agregó que rechazan "la utilización del territorio como instrumento de chantaje", exigiendo a las autoridades actuar con firmeza.

 

El CIB destacó que lo que está en juego va más allá de la actividad portuaria, pues compromete la seguridad alimentaria de miles de familias, la estabilidad jurídica de los negocios, la movilidad ciudadana y el acceso a atención médica. El comité fue directo al afirmar que "este mecanismo no resuelve nada, por el contrario, crea más problemas de los que pretenden resolver".

 

Frente al Gobierno nacional, el Comité Intergremial exigió "mayor responsabilidad, mayor celeridad y un compromiso real con este territorio", rechazando la lógica de reaccionar solo cuando el daño ya está consumado. El gremio reclamó presencia permanente del Estado, mecanismos de prevención efectivos y garantías concretas para proteger al Distrito.

 

El pronunciamiento cerró con un llamado a las autoridades judiciales, los entes de control y la sociedad civil para respaldar esta posición, reafirmando que "Buenaventura no es objeto de nadie" y que es "un territorio con derechos, con dignidad y con la determinación de no seguir siendo escenario de una agresión que ya se convirtió en costumbre".